Hoy hablaremos de cómo involucrar a la siguiente generación en el Protocolo familiar. Para nosotros es crucial que la generación entrante no vea el Protocolo familiar como un documento impuesto. Todos los miembros de la siguiente generación deben sentirlo como algo suyo, que aporta valor a la empresa familiar y con él que están comprometidos.
El caso contrario…
A modo de ejemplo, queremos contaros un caso que es lo contrario a involucrar a la siguiente generación en el Protocolo familiar. Se trata de una empresa familiar del sector industrial, que está en manos de un matrimonio fundador. El padre y la madre, con un fuerte espíritu emprendedor y grandes dotes de liderazgo, han logrado que la compañía sea líder en el mercado.
Hace un par de años, con una de las tres hijas ya trabajando en la empresa familiar y otra a punto de incorporarse, creyeron que era el momento de poner normas a la relación familia-empresa-propiedad, en vistas a un futuro relevo generacional. ¿Y qué hicieron? Con la mejor de las intenciones, ambos fundadores redactaron una suerte de Protocolo familiar, semi-copiado de internet, sin comentar nada con las hijas para dejarlo todo bien atado. Esto, lejos de involucrar a la siguiente generación en el Protocolo familiar y, por ende, en la empresa familiar, la desmotivó.
Meses después, nos llamaron para que les ayudásemos. Nos dijeron que el “Protocolo familiar” no les estaba funcionando y que la hija que estaba a punto de entrar a trabajar en la empresa familiar se estaba echando para atrás…
A continuación, os compartiremos tres recomendaciones que habitualmente damos a nuestras familias empresarias para involucrar a la siguiente generación en el Protocolo familiar.
Así sí podemos involucrar a la siguiente generación en el Protocolo familiar
1. Invitar a la siguiente generación a participar en el proceso.
Si queremos involucrar a la siguiente generación en el Protocolo familiar todos los miembros de la familia (socios y futuros socios) deberían poder participar, a partir de una edad acordada. En casos de familias muy extensas o avanzadas generacionalmente, se limitará la participación a un representante por rama familiar para que el proceso sea más eficaz. Con base en nuestra experiencia, solo así lograremos que sea eficaz y que tanto la generación saliente como la entrante se sientan comprometidos con él.
2. Elaborar el Protocolo familiar pensando en el ahora y en el futuro cercano.
Debemos tener en cuenta que el Protocolo familiar es un documento que tendremos que renovar cada pocos años. En Family Business Solutions recomendamos que sea cada 4 o 5 años, para poder revisarlo y mantenerlo actualizado. Por ello, más que intentar regular todas las hipotéticas situaciones teóricas que puedan darse (o no darse) en un futuro muy lejano, es mejor centrarnos en planificar y poner normas para el corto y el medio plazo, abordando también los temas que preocupan a los jóvenes (requisitos de entrada a la empresa familiar, plan de carrera, transmisión de la propiedad…). La siguiente generación tiene que ver que el proceso tiene calado y que se discuten y puede aportar en aquellos temas de su incumbencia. Esto es una buena forma de comprometer e involucrar a la siguiente generación en el Protocolo familiar, ya que, los jóvenes, por lo general, viven más centrados en el ahora que en el (muy) largo plazo. Si ven el Protocolo como algo útil y práctico para los próximos años, se sentirán más implicados y sentirán que es algo que les concierne.
3. Trabajar para alcanzar el consenso.
Esto significa hablar, pensar, debatir, reflexionar, discutir y, sobre todo, escuchar activamente para comprender los puntos de vista, intereses, expectativas y deseos de la siguiente generación. El objetivo es llegar a acuerdos, sin vencedores ni vencidos. No podemos imponer las reglas ni ejercer de dictados unánimes para decidir qué se hará en la empresa familiar y en la familia empresaria. Esto no es un Protocolo familiar, sino todo lo contrario. Aquí también es importante no forzar a la siguiente generación a seguir nuestros pasos, ya que no siempre repetir e imitar nuestro modelo funcionará.
¿Añadirías alguna otra estrategia para involucrar a la siguiente generación en el Protocolo familiar? Te leemos en comentarios.

