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estilo parental empresa familiar

El estilo parental influye (y mucho) en la empresa familiar

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Queremos compartir con vosotros las reflexiones de un artículo de la revista Family Business sobre la influencia del estilo parental en la empresa familiar. El titular de dicho artículo en el que nos inspiramos es: Los padres firmes, pero flexibles, educan a los mejores líderes de empresa familiar.

Coincidiréis con nosotros en que el estilo de crianza, la educación recibida y el entorno del hogar son relevantes a la hora de convertir a los futuros sucesores en líderes efectivos. Desde bien pequeños podemos dar pasos para potenciar el desarrollo de aptitudes clave para la continuidad de la empresa familiar. Es precisamente durante la niñez cuando se ponen los cimientos para construir la habilidad de perseverar, de asumir responsabilidades, de empatizar y de relacionarnos con los demás. Todas estas aptitudes contribuyen a la continuidad de la empresa familiar.

A continuación os presentaremos los distintos métodos de crianza. Y, también, los motivos que explican por qué el mejor estilo parental para la empresa familiar es (muy probablemente) el estilo equilibrado.

Estilo parental y empresa familiar: Autoritario/Disciplina

El autoritario o basado en la disciplina es propio de padres muy exigentes. Son severos y no suelen tener en cuenta las opiniones de sus hijos ni les permiten tomar sus propias decisiones. Este estilo parental valora por encima de todo el respeto a la autoridad (los progenitores, las personas mayores…), la obediencia, el trabajo, el esfuerzo y el orden. En cambio, no apoya la experimentación ni la independencia de criterio. Por ello, tanto de niños como cuando llegan a la empresa familiar, los hijos no se atreven a expresar sus opiniones, cuestionar a sus padres o mostrar su desacuerdo.

El resultado “positivo” de este estilo parental para la empresa familiar es el alto grado de auto-control y la firme determinación para lograr lo que se proponen. Por el lago “negativo”, sin embargo, son adultos que tienden a padecer ansiedad y menor autoestima y que son sumisos.

Si bien es cierto que a algunos no les pasa, en muchos casos este estilo parental genera dos peligros para la empresa familiar. Por un lado, los hijos sienten que tienen derecho a heredar el puesto de director de la empresa familiar solo por su apellido e independientemente de su valía. Por otro, no suelen ser buenos jefes, puesto que tienen dificultades para conectar con empatía con sus colaboradores.

Estilo parental y empresa familiar: Permisivo/Indulgente

En este caso, se trata de padres sensibles, atentos, comprensivos y que apoyan a sus hijos, aunque no son exigentes ni imponen disciplina. Son benignos, compasivos y laxos. Dan mucha libertad a sus hijos, hasta el punto de consentirlos, ya sea por amor o por culpa. Esto provoca que los niños no aprendan adecuadamente a auto-regularse, a gestionar la frustración y a retrasar las gratificaciones.

¿Cuál es el problema de este tipo de estilo parental en la empresa familiar, una vez los hijos crecen? En general, los miembros de la siguiente generación acostumbran a ser más inmaduros, arrogantes e irresponsables que los criados bajo otros métodos. Debido a su forma de ser tienden a no tener el comportamiento ejemplar que se espera de un líder para inspirar a los demás, sino a caer en el micromanagement, enturbiando el ambiente de trabajo.

Ahora bien, igual que en el estilo parental anterior, no todo es malo. La empresa familiar se puede beneficiar de que estos jóvenes suelen ser más creativos y están más cómodos ante la ambigüedad y los cambios.

Estilo parental y empresa familiar: Con autoridad/Equilibrado

Finalmente, llegamos al que, tal y como concluía el artículo original de Family Business, es probablemente el mejor estilo parental para la empresa familiar.

Se trata de un estilo de educación en el que los padres tienen grandes expectativas para sus hijos y, por ello, son estrictos y establecen normas y límites coherentes. Pero, también, les apoyan y les alientan a dar lo mejor de sí, aceptándolos como son sin proyectarse en ellos. Asimismo, les dan libertad para expresar su forma de ser y promueven el diálogo y la discusión dentro de la familia, invitándoles a comunicar sus necesidades de forma respetuosa.

Para la empresa familiar el estilo parental equilibrado es el preferible. Este estilo de crianza combina la flexibilidad y la sensibilidad con la exigencia. La conjugación de normas firmes y consistentes con la capacidad emocional de atenderlos con cariño y respetando la individualidad de cada niño logra que, en el futuro, sean los mejores líderes posibles para la empresa familiar.

De mayores, los hijos que han crecido bajo este estilo parental suelen ser adultos sensatos, seguros y responsables, tres cualidades muy importantes para la empresa familiar. Esto les permite enfocarse en la compañía y el bienestar y desarrollo profesional de sus empleados. Esto refuerza la fidelización del equipo, logra aumentar la productividad y contribuye a la continuidad de la empresa familiar.

Después de haber leído el artículo, ¿estás de acuerdo? ¿Crees que el estilo parental influye mucho en la empresa familiar? ¿Cómo te educaron a ti?

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